Joludi Blog

Sep 2
“…Cortará las alas a los ángeles”.
Se ha descubierto estos días que el maravilloso olor a mar que sentimos cuando miramos el océano desde la arena de la playa, se debe simplemente a la abundancia de un prosaico producto químico llamado sulfuro de dimetilo o algo así. Los mercaderes ya andan dándole la vuelta a comercializar cuanto antes este olor embriagador. Tal vez pronto nos inunden los lineales de los supermercados con ambientadores de “inconfundible aroma marino”, en tamaño bolsillo, mediano o familiar. Desde que Newton destejió el arco iris (por lo que debe estar sufriendo sin duda el fuego eterno si acaso hay justicia universal) no han dejado de ocurrir estas terribles cosas. Como es bien sabido, Keats se quejaba amargamente de ello en Lamia: “¿no vuelan todos los encantos al mero toque de la fría filosofía? La filosofía cortará las alas a los ángeles, subyugará a todos los misterios con reglas y líneas.”

“…Cortará las alas a los ángeles”.

Se ha descubierto estos días que el maravilloso olor a mar que sentimos cuando miramos el océano desde la arena de la playa, se debe simplemente a la abundancia de un prosaico producto químico llamado sulfuro de dimetilo o algo así. Los mercaderes ya andan dándole la vuelta a comercializar cuanto antes este olor embriagador. Tal vez pronto nos inunden los lineales de los supermercados con ambientadores de “inconfundible aroma marino”, en tamaño bolsillo, mediano o familiar. Desde que Newton destejió el arco iris (por lo que debe estar sufriendo sin duda el fuego eterno si acaso hay justicia universal) no han dejado de ocurrir estas terribles cosas. Como es bien sabido, Keats se quejaba amargamente de ello en Lamia: “¿no vuelan todos los encantos al mero toque de la fría filosofía? La filosofía cortará las alas a los ángeles, subyugará a todos los misterios con reglas y líneas.”