Extrapolación.
Si compras una cámara digital y te dicen por ejemplo que tiene 6 megapixels reales y 10 extrapolados, lo que te están diciendo es que la cámara es capaz de hacer imágenes más grandes mediante el procedimiento de “inventarse” pixels, basándose en la información visual circundante. La cámara “imagina” cómo serán ciertas zonas de la imagen y haciendo eso construye tomas mucho más grandes.
Curiosamente, el ojo humano hace lo mismo.
Cada uno de nuestros ojos tiene puntos ciegos, allí por donde el nervio óptico se conecta con la retina. Si no fuese porque nuestro cerebro interpola, cada vez que abriésemos los ojos veríamos un enorme punto negro o/y alguna borrosidad generalizada, lo que sería bastante molesto.
Mientras medito en esto, pienso que también el cerebro humano es un gran extrapolador. Ponemos de nuestra cosecha cerebral todo lo que los sentidos no alcanzan a proporcionarnos. Y eso no deja de ocasionarnos numerosos problemas.