Sálvese quien pueda.
Mikael Elinder y su equipo, de la Universidad de Upsala han realizado un estudio para comprobar si es verdad que se da la preferencia hacia las mujeres-y los niños-en los naufragios. Pues parece que no. Resulta que es un mito. Lo consolidó el hundimiento dle Titanic, donde, efectivamente, gracias a las órdenes estrictas del capitán, se salvaron muchas más mujeres que hombres.
Pero, en términos generales, nada de eso. Elinder ha estudiado 18 grandes naufragios y las conclusiones son inequívocas: las tasas de supervivencia de los hombres son el doble que las de las mujeres. No hay duda.
Lo que de verdad rige en los naufragios no es el “las mujeres y los niños primero”, sino el “sálvese quien pueda”. El caso excepcional del Titanic se popularizó sobre todo por el momento histórico en que tuvo lugar ese hundimiento. Era un momento en el que las mujeres estaban a punto de acceder al sufragio universal. Entonces, venía bien, nos explica Elinder, la falacia de que los intereses femeninos primaban en los naufragios y situaciones similares, porque eso justificaría también, en cierto modo, la discriminación respecto al voto…Como compensación.