Joludi Blog

Feb 16
Las mujeres deben tratar a los hombres como animales. 
Ojo a este libro recién publicado: “Lo que Shamu me ha enseñado sobre el matrimonio”. Va a ser un increible éxito de ventas en todo el mundo. Está escrito por Amy Sutherland, especialista en entrenamiento de animales exóticos y especialmente delfines, como el tal Shamu. La tesis de la autora es sencilla de enunciar: a los hombres hay que tratarlos como animales.
La idea básica de Sutherland es que con los maridos hay que comportarse del mismo modo que lo hacen los domadores de focas con esos simpáticos pinnipedos. Esto es, se trata de recompensar la conducta que nos complace e ignorar totalmente la que no nos complace.
Cuidadín porque la tal Amy Sutherland no es ninguna piernas. En Junio de 2006 escribió un artículo sobre el mismo tema en el New York Times y generó más respuestas por email que ningún otro artículo en la historia de ese periódico. El artículo tenía el mismo título que el libro que ahora se publica.  
Sutherland admite, humildemente, que sus ideas no son nuevas. Esencialmente es un enfoque conductista del matrimonio. El controvertido Skinner (del que yo era un fan en mi juventud) adoptó ese mismo enfoque con ratas y palomas para establecer la teoría de que la conducta solo se ve afectada por sus consecuencias, esto es, por los condicionamientos operantes, como él llamaba a los sutiles mecanismos que nos manipulan.
Voy a poner un ejemplo sobre el enfoque de Sutherland. Yo recuerdo dos tipos de Directores Creativos en las agencias de publicidad en las que he trabajado. Uno de ellos era un hombre. Otro una mujer. Cuando al Director Creativo le presentaban una campaña para su aprobación, usualmente ponía mala cara y exigía ofensivamente ideas diferentes. En cambio, cuando las campañas eran presentadas a la Directora Creativa en la que estoy pensando, ella se deshacía en elogios y seguidamente decía:
–Francamente, es una idea estupenda. ¿Podrías crear alguna otra igual de buena?
Está claro que la Directora Creativa estaba tratando a su colaborador de la misma manera que el entrenador de perros lo hace cuando tras cumplir, con mayor o menor acierto, alguna orden, el can recibe un delicioso azucarillo de la mano de su amo y se dispone a repetir la gracia.
Este es el enfoque. 
Voy a poner otro ejemplo, en este caso extraído del propio libro de Sutherland. Supongamos que una esposa está desesperada porque cada mañana el marido se pasa un buen rato gritando por la casa buscando las llaves del coche, que no aparecen por ningún sitio. ¿Qué debe hacer? Respuesta: absolutamente nada. Ni enfadarse ni ofrecer ayuda. Eso es lo que debe hacer (técnica del “least reinforcing scenario”, en terminología de adiestramiento animal). Y supongamos que a esa misma esposa le horroriza que su marido vagabundee por la cocina cuando ella está preparando la cena. ¿Qué debe hacer? Pues ponerle una cerveza y unos nachos con salsa en la mesilla para que la deje un ratillo en paz (técnica de “incompatible behaviors”). Al cabo de un tiempo, esta mujer tendrá un compañero comenachos y encuentrallaves que hará posible un matrimonio más feliz y duradero.

Las mujeres deben tratar a los hombres como animales. 

Ojo a este libro recién publicado: “Lo que Shamu me ha enseñado sobre el matrimonio”. Va a ser un increible éxito de ventas en todo el mundo. Está escrito por Amy Sutherland, especialista en entrenamiento de animales exóticos y especialmente delfines, como el tal Shamu. La tesis de la autora es sencilla de enunciar: a los hombres hay que tratarlos como animales.

La idea básica de Sutherland es que con los maridos hay que comportarse del mismo modo que lo hacen los domadores de focas con esos simpáticos pinnipedos. Esto es, se trata de recompensar la conducta que nos complace e ignorar totalmente la que no nos complace.

Cuidadín porque la tal Amy Sutherland no es ninguna piernas. En Junio de 2006 escribió un artículo sobre el mismo tema en el New York Times y generó más respuestas por email que ningún otro artículo en la historia de ese periódico. El artículo tenía el mismo título que el libro que ahora se publica.  

Sutherland admite, humildemente, que sus ideas no son nuevas. Esencialmente es un enfoque conductista del matrimonio. El controvertido Skinner (del que yo era un fan en mi juventud) adoptó ese mismo enfoque con ratas y palomas para establecer la teoría de que la conducta solo se ve afectada por sus consecuencias, esto es, por los condicionamientos operantes, como él llamaba a los sutiles mecanismos que nos manipulan.

Voy a poner un ejemplo sobre el enfoque de Sutherland. Yo recuerdo dos tipos de Directores Creativos en las agencias de publicidad en las que he trabajado. Uno de ellos era un hombre. Otro una mujer. Cuando al Director Creativo le presentaban una campaña para su aprobación, usualmente ponía mala cara y exigía ofensivamente ideas diferentes. En cambio, cuando las campañas eran presentadas a la Directora Creativa en la que estoy pensando, ella se deshacía en elogios y seguidamente decía:

–Francamente, es una idea estupenda. ¿Podrías crear alguna otra igual de buena?

Está claro que la Directora Creativa estaba tratando a su colaborador de la misma manera que el entrenador de perros lo hace cuando tras cumplir, con mayor o menor acierto, alguna orden, el can recibe un delicioso azucarillo de la mano de su amo y se dispone a repetir la gracia.

Este es el enfoque. 

Voy a poner otro ejemplo, en este caso extraído del propio libro de Sutherland. Supongamos que una esposa está desesperada porque cada mañana el marido se pasa un buen rato gritando por la casa buscando las llaves del coche, que no aparecen por ningún sitio. ¿Qué debe hacer? Respuesta: absolutamente nada. Ni enfadarse ni ofrecer ayuda. Eso es lo que debe hacer (técnica del “least reinforcing scenario”, en terminología de adiestramiento animal). Y supongamos que a esa misma esposa le horroriza que su marido vagabundee por la cocina cuando ella está preparando la cena. ¿Qué debe hacer? Pues ponerle una cerveza y unos nachos con salsa en la mesilla para que la deje un ratillo en paz (técnica de “incompatible behaviors”). Al cabo de un tiempo, esta mujer tendrá un compañero comenachos y encuentrallaves que hará posible un matrimonio más feliz y duradero.


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