Joludi Blog

Nov 5
Mickey Mouse
Las noticias dicen que los de Disney van a hacer un restyling de Mickey Mouse, para hacerlo más coherente con los gustos de las nuevas generaciones.
El éxito de Mickey Mouse fue su asombroso carácter de ser humano, siendo en esencia una transformación mecánica de un simple ratón con guantes. En este sentido, con Mickey Mouse, quizá la Humanidad se entrenaba en la terrible aventura/desventura de la humanización/deshumanización. Tal vez por eso los grandes deshumanizadores como Hitler adoraban a Mickey. Y tal vez por eso fue también Mickey Mouse acogido como un símbolo del héroe revolucionario y humanista (sic) en el Moscú de los soviets, en 1937. Los nazis eran verdaderos fanáticos del personaje. Al igual que sesudos teóricos marxistas como Benjamin, que discutió mucho con Adorno sobre Mickey Mouse, se crea o no. Y en el diario de Goebbels leemos, con respecto al 20 de Diciembre de 1937 lo siguiente:
“Le he regalado al Führer por Navidad 30 films de los últimos 4 años y 18 films de Mickey Mouse. Ya está muy excitado y muy feliz. El tesoro, esperemos, le dará mucho placer y relajación” (Im Reiche, 11)
El inmenso éxito de Mickey tuvo tal vez relación con su capacidad de conectar con un arquetipo universal, el mismo arquetipo que los Hermanos Grimm popularizaron en el cuento individualista por excelencia del Niño que Abandonó su Casa para conocer el Significado del Miedo. Y en el Sigfrido de Wagner. Ambos representantes del modelo no tardarían en chocar.
En todo caso, ahora, parece ser que esa prodigiosa humanidad de Mickey Mouse ya no sirve.
Su razón de ser era que el público se reconocía misteriosamente en ese ratón humanoide sin miedo ni aprensión por nada.
Pero mientras el ratón ha permanecido impávido, fiel a sí mismo, el mundo parece haber cambiado radicalmente. Se impone entonces una nueva versión. Hacen falta algunas sombras, algo de ansiedad, un poco de miedo, frialdad tal vez. Solo así Mickey seguirá haciendo posible el milagro de la identificación colectiva. Tal como es ahora, no pertenece a este mundo postbélico.

Mickey Mouse

Las noticias dicen que los de Disney van a hacer un restyling de Mickey Mouse, para hacerlo más coherente con los gustos de las nuevas generaciones.

El éxito de Mickey Mouse fue su asombroso carácter de ser humano, siendo en esencia una transformación mecánica de un simple ratón con guantes. En este sentido, con Mickey Mouse, quizá la Humanidad se entrenaba en la terrible aventura/desventura de la humanización/deshumanización. Tal vez por eso los grandes deshumanizadores como Hitler adoraban a Mickey. Y tal vez por eso fue también Mickey Mouse acogido como un símbolo del héroe revolucionario y humanista (sic) en el Moscú de los soviets, en 1937. Los nazis eran verdaderos fanáticos del personaje. Al igual que sesudos teóricos marxistas como Benjamin, que discutió mucho con Adorno sobre Mickey Mouse, se crea o no. Y en el diario de Goebbels leemos, con respecto al 20 de Diciembre de 1937 lo siguiente:

Le he regalado al Führer por Navidad 30 films de los últimos 4 años y 18 films de Mickey Mouse. Ya está muy excitado y muy feliz. El tesoro, esperemos, le dará mucho placer y relajación” (Im Reiche, 11)

El inmenso éxito de Mickey tuvo tal vez relación con su capacidad de conectar con un arquetipo universal, el mismo arquetipo que los Hermanos Grimm popularizaron en el cuento individualista por excelencia del Niño que Abandonó su Casa para conocer el Significado del Miedo. Y en el Sigfrido de Wagner. Ambos representantes del modelo no tardarían en chocar.

En todo caso, ahora, parece ser que esa prodigiosa humanidad de Mickey Mouse ya no sirve.

Su razón de ser era que el público se reconocía misteriosamente en ese ratón humanoide sin miedo ni aprensión por nada.

Pero mientras el ratón ha permanecido impávido, fiel a sí mismo, el mundo parece haber cambiado radicalmente. Se impone entonces una nueva versión. Hacen falta algunas sombras, algo de ansiedad, un poco de miedo, frialdad tal vez. Solo así Mickey seguirá haciendo posible el milagro de la identificación colectiva. Tal como es ahora, no pertenece a este mundo postbélico.