Joludi Blog

May 15
Passation
Hoy es el gran día en Francia, país monárquico a su modo. Hoy tiene lugar la “passation” de la corona republicana, qué envidia. Es el gran momento de protagonismo del nuevo monarca. He visto mientras desayunaba cómo extendían la alfombra roja. Pero yo he pensado en Sarkozy. ¿Qué será de él? Ha dicho que pasaba a ser un francés más entre los franceses. Pero eso es simplemente una mentira más entre sus mentiras. Sarkozy mentía tanto que no podías ni siquiera creer lo contrario de lo que decía.
Por supuesto que no va a ser un francés más entre los franceses. Se convertirá en empleado de algún gran grupo financiero o empresarial. Y se dedicará a cobrar los réditos de los favores realizados. Como todos.
Como Felipe González, que se puso a sueldo del hombre más rico del mundo. Como Blair, que se alquiló a sí mismo al servicio de J.P Morgan. Como Schroeder, que se integró en el mismo conglomerado de construcción alemán al que desesperadamente trató de servir desde el gobierno. Como Aznar, que se convirtió en el improbable asesor del gran tiburón mediático Murdoch.
Todos acaban sirviendo a los poderosos. Que, bien mirado, es justo lo que ya hacían mientras sustentaban el poder de forma vicaria. Y Sarkozy, ese gran canalla que se ha revelado en la campaña como aún peor que la mismísima Le Pen, también pasará a formar parte, sin el menor problema, del consejo de algún merchant bank o algo así.
Solo los impresentables o los infelices, del estilo de Zapatero o Gorbachov se han tenido que buscar otras alternativas. Zapatero, sabedor de que ni los bancos le querrían contratar, se las arregló para modificar una ley y convertirse en miembro del Consejo de Estado. Ahí estuvo lúcido. Se le vio el otro día muy feliz con su toga.
Pero Gorbachov no tuvo ni siquiera esa elemental precaución. Se ha tenido que dedicar a hacer anuncios de Pizza Hut o de las maletas de Louis Vuitton.
Sic transit gloria mundi.

Passation

Hoy es el gran día en Francia, país monárquico a su modo. Hoy tiene lugar la “passation” de la corona republicana, qué envidia. Es el gran momento de protagonismo del nuevo monarca. He visto mientras desayunaba cómo extendían la alfombra roja. Pero yo he pensado en Sarkozy. ¿Qué será de él? Ha dicho que pasaba a ser un francés más entre los franceses. Pero eso es simplemente una mentira más entre sus mentiras. Sarkozy mentía tanto que no podías ni siquiera creer lo contrario de lo que decía.

Por supuesto que no va a ser un francés más entre los franceses. Se convertirá en empleado de algún gran grupo financiero o empresarial. Y se dedicará a cobrar los réditos de los favores realizados. Como todos.

Como Felipe González, que se puso a sueldo del hombre más rico del mundo. Como Blair, que se alquiló a sí mismo al servicio de J.P Morgan. Como Schroeder, que se integró en el mismo conglomerado de construcción alemán al que desesperadamente trató de servir desde el gobierno. Como Aznar, que se convirtió en el improbable asesor del gran tiburón mediático Murdoch.

Todos acaban sirviendo a los poderosos. Que, bien mirado, es justo lo que ya hacían mientras sustentaban el poder de forma vicaria. Y Sarkozy, ese gran canalla que se ha revelado en la campaña como aún peor que la mismísima Le Pen, también pasará a formar parte, sin el menor problema, del consejo de algún merchant bank o algo así.

Solo los impresentables o los infelices, del estilo de Zapatero o Gorbachov se han tenido que buscar otras alternativas. Zapatero, sabedor de que ni los bancos le querrían contratar, se las arregló para modificar una ley y convertirse en miembro del Consejo de Estado. Ahí estuvo lúcido. Se le vio el otro día muy feliz con su toga.

Pero Gorbachov no tuvo ni siquiera esa elemental precaución. Se ha tenido que dedicar a hacer anuncios de Pizza Hut o de las maletas de Louis Vuitton.

Sic transit gloria mundi.