Feb
4
Culpa.
Lo insidioso de esta crisis es que han conseguido transformar la deuda en sentido financiero (simplemente unos números rojos), en deuda en sentido moral (pecado, transgresión ética, como en el padrenuestro).
No es casual que llamen “pigs” a los países agobiados por la deuda externa. O que digan que son “basura” sus títulos.
Se ha conseguido culpabilizar a los débiles. Y esa era la premisa necesaria para domesticarlos, de cara a los tiempos de ajuste y recorte, tan deseados por los poderosos.