Joludi Blog

Aug 16
El Asunto de la Asunción.
Ayer hice un pequeño experimento. Planteé una misma pregunta a varias personas adultas, de formación religiosa católica, como yo también lo soy. Les pregunté si sabían cuándo había muerto la Virgen María y cómo. Las respuestas fueron variadas; 1) uhh, 2) ehhh, 3) a ver, 4) esto…Alguno me dijo que quizá murió de pena, otro que por muerte natural. Otro me dijo que no se sabía bien…que no constaba…
Me sorprendió que nadie se acordase de sus clases de religión y me dijese que de acuerdo con la doctrina la Virgen no murió nunca sino que se quedó adormecida un año justo después de la Pasión y ascendió seguidamente a los Cielos, ya que por ser madre de Cristo había recibido anticipadamente los beneficios de la Redención y no estaba sometida a la Muerte.
Y me sorprendió especialmente teniendo en cuenta que ayer se celebraba la Fiesta de la Asunción, en todo el mundo católico y ortodoxo (bueno, en el mundo cristiano oriental le llaman a la fiesta del 15 de Agosto la “Dormitio”, no la Asunción, haciendo énfasis en el “adormecimiento”, no en la subida o asunción al Cielo).
La anécdota muestra hasta qué punto las tradiciones y los ritos van perdiendo dulcemente su significado original a medida que transcurre el tiempo. Y también muestra que la gente de hoy no parece extremadamente preocupada por estos asuntos teológicos. A mí en cambio, el asunto de la asunción me parece muy interesante, francamente. Aunque solo sea por su sentido de Humanidad redimida y por la cantidad de arte maravilloso que ha generado. Por ejemplo, a manos de Murillo o Tiziano.

El Asunto de la Asunción.

Ayer hice un pequeño experimento. Planteé una misma pregunta a varias personas adultas, de formación religiosa católica, como yo también lo soy. Les pregunté si sabían cuándo había muerto la Virgen María y cómo. Las respuestas fueron variadas; 1) uhh, 2) ehhh, 3) a ver, 4) esto…Alguno me dijo que quizá murió de pena, otro que por muerte natural. Otro me dijo que no se sabía bien…que no constaba…

Me sorprendió que nadie se acordase de sus clases de religión y me dijese que de acuerdo con la doctrina la Virgen no murió nunca sino que se quedó adormecida un año justo después de la Pasión y ascendió seguidamente a los Cielos, ya que por ser madre de Cristo había recibido anticipadamente los beneficios de la Redención y no estaba sometida a la Muerte.

Y me sorprendió especialmente teniendo en cuenta que ayer se celebraba la Fiesta de la Asunción, en todo el mundo católico y ortodoxo (bueno, en el mundo cristiano oriental le llaman a la fiesta del 15 de Agosto la “Dormitio”, no la Asunción, haciendo énfasis en el “adormecimiento”, no en la subida o asunción al Cielo).

La anécdota muestra hasta qué punto las tradiciones y los ritos van perdiendo dulcemente su significado original a medida que transcurre el tiempo. Y también muestra que la gente de hoy no parece extremadamente preocupada por estos asuntos teológicos. A mí en cambio, el asunto de la asunción me parece muy interesante, francamente. Aunque solo sea por su sentido de Humanidad redimida y por la cantidad de arte maravilloso que ha generado. Por ejemplo, a manos de Murillo o Tiziano.