Reina
Todas las abejas de una colmena comparten un idéntico genoma. Sin embargo su destino es diferente. La reina será dos veces más grande que las obreras, y se limitará a poner huevos mientras aquellas trabajan de forma incansable.
La clave del diferente destino es el ambiente. De un modo más preciso, la alimentación. La que luego será reina lo será porque se ha alimentado de jalea real (que inhibe una enzima, la metiltransferasa, y hace posible con ello la prodigiosa transformación).
La clave pues, en la colmena, no es la genética, sino la epigenética. No son los genes los que determinan las condiciones de vida de la abeja, sino mas bien al revés.
Nacer, lo que se dice nacer, se nace igual. La educación (o el ambiente, si lo prefieres), parece serlo todo.